lunes, 21 de marzo de 2016

The Committee - 1968


Director: Peter Sykes

  Iba a volver con Rainer Werner Fassbinder, pero tenía un poco de sueño y pensé que no sería buena idea ver, en tal condición, un cine tan exigente como el del alemán. Así que, buscando una alternativa, me encontré con que tenía "The Committee", el primer largometraje de ficción de Peter Sykes (antes hizo un par de documentales), un director de títulos tan disímiles como "Demons of the mind", "The house in nightmare park", "To the devil a daughter" (todos ellos de horror y de la famosa productora Hammer Film), y nada más y nada menos que "Jesus", su última película antes de retirarse en la televisión. Por tal motivo me preguntaba qué podría salir de "The Committee", de la que no tenía absoluta idea salvo que me daba la impresión de ser una especie de thriller o algo relacionado al mundo del crimen, y de que dura 55 minutos. En cualquier caso, era esperable que "The Committee" fuera la interesante rareza que es.


  Un sujeto parco y algo violento es llamado a unirse a un misterioso comité en el cual hablará de muchas cosas, a la vez que hace algunos descubrimientos.


  Exactamente: una rareza. Una película extraña por donde se le mire. "The Committee" parte siendo una especie de relato de horror cotidiano, ya saben, de esas películas que no parecen de horror pero que, de un momento a otro, sacan todos sus miedos a relucir. Y con un poco de gore, pero no gore explícito. Y con un tratamiento crudo y sin adornos, sin banda sonora, sin encuadres efectistas, sin gritos y sin escándalo: así como si nada, la violencia y la sangre. Y lo fantástico, lo surreal, la extrañeza. Posteriormente y hasta el final, "The Committee" se vuelve una compleja red de reflexiones sobre la sociedad y muchos aspectos que tienen relación con la primera secuencia, la de horror, toda vez que el protagonista, el hacedor de la violencia, piensa que su llamado al comité tiene que ver con su acción. Y lo tiene, en parte, aunque también ocurren varias cosas más en un escenario rebosante de variopintos personajes. Por otra parte, el título del film, "The Committee", me evocaba una sensación como tenebrosa, como si se tratase de un ente cuasi sobrenatural que maneja las vidas de las personas a antojo, al estilo de algunos relatos de George V. Higgins, en donde una fuerza criminal poderosa e invisible maneja hilos en todos lados. Y en efecto, este comité tiene tal significado, aunque de no tan sencillo análisis, si bien algunos personajes se refieren a él de manera bastante clara y elocuente: ¿el comité como símbolo del Estado? ¿La fiesta del comité como representación del estado de las cosas, de la gente, de la sociedad? Como sea, ahí tenemos al comité, con sus reuniones especiales que toman lugar en lujosos terrenos a donde asisten muchas personas a hacer, se supone, cosas útiles, aunque se la pasen bailando, tomando, entre otras frivolidades. El comité es algo fuera de lo común, algo surreal e incluso un poco metafísico: su atmósfera es realmente fascinante y algo inclasificable, podría ser cualquier cosa, pero aún así nos dejamos llevar y nos adentramos en sus entrañas: toda una experiencia, casi en primera persona. Lo cierto es que uno se siente descolocado desde el minuto primero, pero eso es lo mejor puesto que así nos ponemos más alerta y podemos intentar descifrar las claves del film con algo más de soltura y seguridad. Ciertamente el gran componente reflexivo de "The Committee" surge del largo diálogo entre el protagonista y el presidente del comité (aunque hay otros diálogos igual de interesantes e importantes a lo largo de la fiesta), en el cual discuten sobre lo hecho por el primero al inicio del film y temas que se ramifican de sus justificaciones, abarcando aspectos de la sociedad, la libertad y la filosofía, pero como ahora mismo no puedo recordar exactamente los argumentos más importantes, no tengo mucho que decir al respecto. Tampoco hay mucho que decir: se plantean interrogantes en vez de respuestas, como si el espectador fuese el tercero en discordia en los diálogos; así, la llave descansa en nuestras manos. No obstante, hay simbologías imposibles de eludir, todo lo cual parece tener que ver con el ejercicio del poder y la propia identidad versus el otro. Como sea, "The Committee" es una excelente película no sólo por su componente sustancial, sino que también por su estimulante ejecución cinematográfica: sus formas parecen representar a la perfección el caos que sugiere su fondo. Está en YouTube aunque me parece que sin subtítulos. En fin, ya encontrarán ustedes el camino, mientras vean esta joya...

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