viernes, 30 de diciembre de 2016

The Last Boy Scout - 1991


Director: Tony Scott

¿Qué, creían que iba a dejar pasar la oportunidad de ver "The Last Boy Scout" otra vez? Pues claro que absolutamente no. "The Last Boy Scout" es una de las películas que siempre disfruto al verlas, y ya no sé cuántas van desde que hace varios años la dieron en la tele durante una aburrida y calurosa tarde. Entretenimiento de calidad con algo más, ésa es una oferta que no puedo rechazar. Creo que mi mente ya se va reponiendo de los embates del trabajo y la puta universidad. Vamos bien.


Con lo disfrutable que es ni me imaginaba que la producción de "The Last Boy Scout" haya sido tan complicada y problemática. Tal parece que Bruce Willis y Joel Silver, el productor, se apropiaron de la película e hicieron toneladas de re-escrituras al guión original de Shane Black, que era mucho, mucho más violento que el resultado final, por no mencionar los cambios argumentales, radicalmente diferentes a medida que avanzaban los actos. Además, Tony Scott tuvo que rodar mucho material que le disgustaba porque de lo contrario iba a ser despedido, y ya cuando llegó el momento de la edición, los quebraderos de cabeza no hicieron si no aumentar. Dicen que pasaron multitud de montajistas que no lograban entregar un corte decente hasta que llegó Stuart Baird y puso algo más de control a la situación. Más tarde, Shane Black y Tony Scott han coincidido en que la primera versión del guión era mucho mejor que la final; por lo demás, el hermano de Ridley tuvo su pequeña venganza en "True Romance", en donde aprovecha el personaje del productor que además vende drogas para burlarse de la personalidad y la actitud de Joel Silver, que por su parte dijo que "The Last Boy Scout" se encuentra entre sus tres peores experiencias. El mismo Willis dijo que no volvería a trabajar nunca más con Silver. Los que sí han vuelto a trabajar en reiteradas ocasiones son Silver y Shane Black. En todo caso no son poco comunes las producciones problemáticas que de todas formas acaban siendo buenas, muy buenas, excelentes, geniales o magníficas películas (y, claro, hay algunas que siguen siendo malas e incluso peores). Debo decir que me hubiese gustado ver esa primera versión que Shane Black tenía escrita, habiendo leído algunos detalles, pero, por otro lado, me gusta mucho tal como está "The Last Boy Scout", la cual, claro, no será una obra maestra y tampoco es la cumbre de la incorrección (para que no me tomen por un chiquillo que se impresiona fácilmente), pero vaya que es un buddy film con mala leche y mordaz sentido del humor, por no mencionar su insolencia y violencia. Violencia reflejada en las imágenes o puesta en escena de Scott, y también en la trama y los personajes que se mueven en ella, que para sobrevivir deben, lisa y llanamente, matar a todo cabrón que se interponga en su camino o le mire feo. Viejo, yo no sabía que se podía matar a un sujeto golpeando su nariz tan fuertemente que el impacto la hunde hacia el cerebro. De seguro esa escena causó una fuerte impresión en el escritor anónimo de El libro sin nombre y el resto de novelas que le siguen, porque es un recurso que utiliza cada vez con mayor frecuencia. No obstante, hay más que destacar de "The Last Boy Scout", por ejemplo, su leve pero de igual forma desencantado tratamiento de personajes, en especial del protagonista, un "perdedor" que se odia a sí mismo y que cae en una especie de autodestrucción para castigarse. Admito que me gustan las películas en donde los personajes son sucios, descuidados, prepotentes, indiferentes y tan decadentes como su entorno. Tiene su encanto, pero qué digo yo, también me gustan los personajes perfectos (los elegantes, cultos, totalmente en control) y aquellos que están a mitad de camino. ¿Qué es lo importante? Que "The Last Boy Scout" es un buddy film de calidad, entretenido y picante, no la típica inocua e impersonal (al menos se nota que no está dirigida en piloto automático) cinta de acción, y ya les digo, no es que todos los días se pueda ver a un sujeto que muere porque le empujan la nariz hacia el cerebro... ¿Alguien sabe si algo así resulta en la vida real?

2 comentarios :

  1. Tony Scott es un director que realizó buenas películas con mucho brío y mareo, quizá con ciertos abusos que te sacan de la película: uno de los peores errores que pueda hacer director, pero al fin y al cabo, lo demás lo hizo bien. Tony estuvo a la sombre de su hermano, que también realizó bastantes malas películas pero con algunas que han quedado para la historia del cine, como que Tony no llegó a conseguir. Se tiró por un puente y esa fue la última imagen sincopada de su vida.

    Feliz Año Nuevo, amigo mío.

    ¡Un fuerte abrazo!

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    Respuestas
    1. Hasta el momento he tenido suerte y no he visto (o no he querido ver) las malas películas de Tony Scott, aunque "The Hunger" no me gustó. En su momento vi "Deja Vu" en la tele, pero más allá de su correcta realización no la recuerdo bien. Y del resto ya he hablado (y hablaré en su momento). Un director irregular pero de igual forma confiable. Prefiero a Ridley, pero la gracia es que los dos son diferentes entre sí.
      Leí que Tony solía rodar mucho material, desde todos los ángulos posibles, lo que mareaba un poco a los montajistas llegado el momento de la edición, jaja.
      ¡Abrazos y Feliz Año Nuevo!

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