domingo, 28 de mayo de 2017

Top of the Lake


Creadores: Jane Campion & Gerard Lee
Dirección: Jane Campion & Garth Davis

Y bueno, Cannes 2017 ha llegado a su fin. Ganó la película de Ruben Östlund, cuya filmografía ya la hemos comentado por acá con anterioridad. Se nos quedaron en el tintero Michael Haneke, Sergei Loznitsa, Andrey Zvyagintsev, Fatih Akin y Jacques Doillon, de quienes no alcanzamos a ver nada de nada (ni ahí con el ñoño de Michel Hazajhadhasj o como se diga). Hoy, para cerrar el incompleto repaso, iba a comentar "Moe no Suzaku", la opera prima de Naomi Kawase, pero el típicamente ruidoso y molesto desorden de todo fin de semana me impidió hacerlo (y vaya que se necesita silencio y quietud para poder apreciar verdaderamente el cine de la japonesa... y cualquier película, en realidad). Afortunadamente, durante la semana me puse a ver, de nuevo, "Top of the Lake", la serie que Jane Campion hizo hace unos cuantos años y que en la presente edición de Cannes exhibía su secuela, "Top of the Lake: China Girl", la cual no estaba en competencia pero qué importa, estaba en Cannes y no es un mal cierre para este largo proceso festivalero que tuvimos.


De buenas a primeras se puede decir que "Top of the Lake" es una serie policial, y es que claro, el motor narrativo es una investigación, atar cabos, hallar pruebas, todo el cuento. Pero Jane Campion (hay que darle todo el crédito a ella, qué demonios... ¿quiénes son los otros dos?, ¿quiénes eran en aquel entonces?) va mucho, mucho más allá: partiendo de este caso criminal, Campion ahonda y profundiza, estudia y disecciona, no sólo las ambiguas y conflictivas personalidades de cada personaje de la trama (y son varios, así que el logro no es menor, en especial para aquellos que no aparecen muchos minutos) sino que también en la identidad, en los vicios y las virtudes, en el núcleo moral de una época y de un espacio: cómo el pueblo, la región y la comunidad en sí, además de la idiosincrasia y las costumbres que con el paso de los años han cobrado verdadera vida, son elementos tan importantes y cruciales al momento de determinar qué  clase de interacciones sociales e interpersonales se llevarán a cabo (y, de haber problemas, cómo se abordarán y solucionarán después). Y en este caso, el retrato que Campion pinta tiene como pilar fundamental un tema tan complejo como desgraciadamente vigente y con pocos indicios de que vaya a mejorar: las desiguales relaciones entre hombres y mujeres, particularmente la violencia de los primeros para con las segundas (y para consigo mismos), el carácter posesivo que, de alguna u otra forma, ya sea temperamental o disimuladamente, los domina y caracteriza.
Una niña de doce años queda embarazada. La protagonista, Elisabeth Moss, una detective especializada en casos de abusos sexuales infantiles, que además resulta que vivió y creció en el lugar (por lo que conoce las cloacas, sabe la clase de agujero en el que se mete), se une a la investigación. Su olfato nos conducirá desde los sectores más limpios e iluminados del pueblo hasta los rincones más oscuros y escondidos, y ya no estamos hablando únicamente de la región, sino que también de una comunidad caracterizada por sus hombres fuertes y rudos, machistas y sexistas, y sus mujeres agredidas y afectadas aunque no por ello sin fuerza de voluntad. Si bien el relato sigue con paso firme y seguro las distintas ramificaciones del caso, Campion se concentra especialmente en construir un certero retrato de los personajes, ya sean personas o espacios, haciendo gala no sólo de una incuestionable sensibilidad (formal y humana), sino que también de un pulso y una mirada discursiva admirable y ejemplar, y es que hoy en día parece fácil caer en el aleccionamiento barato, en la burda generalización, en la moralina políticamente correcta que más que desafiar e interpelar, sólo agasaja a los influyentes que dictan la norma ética de turno. Por el contrario, el tratamiento discursivo y dramático de Campion es a prueba de efectismos, superfluidades y redundancias, y buena prueba de ello son sus atractivos y complejos personajes, quienes, tan sólo con un par de retazos de parte de la directora, adquieren una profundidad tan sutil como a veces críptica. Y ya ni hablar del pueblo en que transcurre la acción: Campion se pregunta "¿cómo demonios aparece una niña de doce años embarazada?", y la respuesta es obvia: "porque fue violada", pero el asunto no termina ahí, pues ese cómo es mucho más profundo y complejo: apunta al pueblo en sí, apunta a muchos lugares en donde ocurren estos casos, y se sigue preguntando y escarbando, rasgando la superficie (a veces engañosamente amable) de las cosas, "qué sucede en estos lugares para que esta clase de situaciones ocurran", "qué actitudes y costumbres banalizan la violencia contra la mujer", y ahí llega la detective Elisabeth Moss y el ojo clínico de Campion para explorar todas estas cuestiones (sin el histerismo o la demagogia de twitter y facebook, por supuesto).
En resumidas cuentas, "Top of the Lake" es una serie muy recomendable que destaca tanto por su relato policial así como por su ángulo más intimista y discursivo. Toda la trama concerniente a Tui, la niña embarazada, me parece sensacional, pero hay otra trama que aparece de soslayo que, por alguna razón, adquiere una abrupta importancia en los veinte minutos finales, y es tan repentina que resulta poco convincente y creíble y termina restando calidad al conjunto, justo cuando estábamos cerca de concluir (un buen cierre puede lograr maravillas, hacer de una historia algo memorable y único). Esta mini-trama no aporta realmente a la visión ofrecida en los episodios previos (a lo más le da un toque escabroso y sórdido, pero, ciertamente, no hace que la reflexión en torno a las relaciones masculinas-femeninas sea más compleja y estimulante... en realidad es un golpe de efecto simplista, un vacuo truco argumental) y su importancia narrativa se queda en lo anecdótico y circunstancial. La verdad es que no entiendo su inclusión. No obstante, todos los episodios previos brillan con la bella impronta de Jane Campion y están tan bien hechos que se logran secuencias maravillosas y sobrecogedoras, como el sexto episodio, verdaderamente genial.
"Top of the Lake" consta de siete episodios de cincuenta minutos y, desde ya, acá estamos ardiendo en deseos de ver "Top of the Lake: China Girl", cuyo trailer está de lujo (y además nos dice que en Septiembre se estrena). Ahora me voy a dormir...
Hasta el próximo Cannes...

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