Director: Ariel Vromen
Lo sabía, así es. Sabía que "The Iceman" es de esas películas que no son ni malas ni buenas, y que están destinadas al olvido una vez finalizado el visionado. Es algo apreciable, en el sentido de que no es despreciable ni una basura, pero no merece más que unas palabras medianamente positivas, sobre todo porque el resultado final es el claro producto de una lastimosa autolimitación. Empobrecimiento argumental y estético, disfrazados de cierta efectividad, son los sellos que Ariel Vromen deja en la película. Es una pena, porque había material de sobra para sacar adelante una gran película.
