Directora: Lizzie Borden
Pensé que "Born in flames" era un documental y por eso la vi, dudo bastante que le haya dado play si me la hubiesen presentado como lo que es, que no es nada malo, por favor, sólo que la primera impresión es necesaria y lucir como un capricho antes que un ejercicio cinematográfico puede afectar seriamente a la posterior asimilación del visionado. Nuevamente, mi ignorancia me ha salvado del tedio: en cierta forma sorprendiéndome, "Born in flames" no es un plano y repetitivo documental sobre injusticias, es un valiente y necesario ejercicio estético que, eso sí, peca de exagerado e inverosímil, motivos que la hacen retroceder a la primera impresión, es decir, a un capricho sin pies ni cabeza, aunque a todas luces no lo sea. Un tema peliagudo, vamos, sobre todo en los tiempos en que todo es ofensivo.
