Director: Patrick Hughes
La curiosidad mató al gato, dicen, y es por curiosidad, mera curiosidad, la razón que me hará ver determinadas películas a futuro. La retrospectiva de Maya Deren no ha acabado, pero está en pausa a la espera de que lleguen un par de piezas más; mientras tanto, hay que matar la curiosidad antes que la curiosidad te mate a ti -frase para el bronce-. ¿Y cómo lo hago? Con este título australiano, un país del que provienen muy buenas películas, que parecía prometer bastante. Por desgracia, y sin ser una mala película, debo decir que "Red Hill" queda al debe y no logra escapar de su corrección narrativa y convencionalismo cinematográfico. Para pasar un buen rato, lo que no es suficiente para quien quería un golpe o un tiro a la cabeza. No señor, no basta con el resultado final.
