lunes, 15 de diciembre de 2025

Fight Club - 1999

 


Director: David Fincher


En el post de "El efecto mariposa", como siempre, se me quedaron varias cosas en el tintero, como eso de que pudo haber sido también un coming-of-age en la vertiente que más me gusta, es decir la del anti coming-of-age, pero una de las cosas que no se me quedaron en el tintero porque simplemente se me vinieron a la mente después de publicado el post fueron dos escenas de dos obras distintas pero sustancialmente pertinentes. ¿Qué pasaría si Ashton Kutcher se hubiera topado con el Jefe del cartel al que Michael Fassbender intenta convencer de salvar a su esposa en la magnífica "The Counselor"? Es una escena devastadora a la vez que preciosa, muy bien escrita, y que habla, miren ustedes, sobre la imposibilidad de cambiar lo que ya se hizo y que tampoco se puede cambiar de realidad, no se puede escapar de lo que tenemos por realidades más felices (o infelices, pero quién chucha se iría a un lugar peor). There is no choosing, there is only accepting. Chúpate esa, fuerte ¿cierto? Es curioso cómo dos obras tan disímiles puedan tener una conexión tan potente. También recordé esa escena de "Better Call Saul" en donde Saul Goodman le pregunta al pesado de W. W. qué haría si tuviera una máquina del tiempo, si se iría al futuro o si cambiaría algo del pasado, y por supuesto nuestro profesor de química lo corta en seco, le dice que se deje de hablar hueás y le aclara "compadre, tú no estái hablando de estúpidas máquinas del tiempo, estái hablando de arrepentimiento", que en cierto modo es la dicotomía de "El efecto mariposa", la de dejarse dominar por su vertiente más fantástica en lugar de centrarse en su componente más humano y psicológico, existencial y filosófico, que ahí estaba. Pero es lo que es, ya lo habíamos dicho.

Y hablando de realidades... Primero que todo no sé por qué Saber y ganar decidió dejar de subir sus programas en Youtube, ¿cómo mierda puedo verlos ahora? El caso es que cuando dejaron de subirlos me lo tomé con calma, bueno qué le vamos a hacer, pero de repente, así por accidente, me enteré de que Fer Castro, el gran Fer Castro, el maquinón, había vuelto, y más: que logró su centenario, y yo "¡por la conchetumare!", me lo perdí, no me enteré a tiempo, yo, que quería ver su consagración, celebrar a la distancia sus logros, yo que lo vi desde su primer programa con mi abuelo, los dos diciendo "oye este tipo es bueno", creo que Fer estuvo en el último par de programas del otro gran centenario reciente, Ángel Salvador Chacón, y quién sabe quizás Javier llegue a ser otro centenario y ahí estuvo también compartiendo con Fer antes de despedirse. Ya lo veremos cuando regrese para la competencia entre magníficos, estará re buena, esa sí que no me la pierdo, estaré atento, ustedes también vamos.

Y la realidad... Ganó el nazi, era lo esperable, ¿no? Supongo que la sorpresa es que la distancia no fue taaaaaaaaaaaanta como se pensaba. Algunos fachitos ilusos pensaban que iba a ser un demoledor 70-30. Yo, lo confieso, en mi resignación apostaba por un 65-35. Pero lo cierto es que el nazi ni siquiera alcanzó el 60%, sino que un 58% (contra un casi 42%) que si bien es claro y elocuente, tampoco me parece que sea del todo apabullante considerando que Jara parecía no tener de dónde sacar "más" votos luego de la primera vuelta. Como digo, a pesar de la inapelable ventaja, el nazi, me parece, no es que haya logrado convencer a mucha gente de "su" sector, parece que cierta gente de la derecha (o de la centro-derecha, o de los "ni lo uno ni lo otro") prefieren menos a un nazi que a una comunista. Igual comparen estos resultados con los de la elección anterior, en donde Boric sacó un casi 56% y el nazi un 44%. ¿Es taaaan diferente del resultado de hoy? Sí, es terrible y descorazonador que tengamos un nazi de presidente, pero insisto, su victoria no me parece tan arrolladora ni demoledora ni apabullante ni nada similar como se preveía, es decir puede que para la próxima elección este país culiao elija a un candidato mejor, porque dudo que la gente aguante todas las lindezas que el nazi nos tiene preparadas. Eso no quita que se nos vengan cuatro años inciertos y duros, la verdad no sé qué mierda pueda llegar a pasar, no creo que el nazi tenga vergüenza alguna en implementar sus retrógradas ideas morales, políticas y éticas. Muchas cosas pueden pasar. Esperemos que la vida, a nivel individual y personal, vaya mejor de lo que se proyecta a nivel país. Para mí, vaya milagro, aún tengo esperanzas.


lunes, 24 de noviembre de 2025

Zodiac - 2007



Director: David Fincher

Bueno bueno otra semana otra película otras novedades. Sigamos con el ajedrez. ¿Dónde lo habíamos dejado? Creo que en los cuartos de final de la FIDE World Cup que se está celebrando en Goa, India. En una de las llaves teníamos al joven uzbeko Sindarov, que previamente había vencido al alemán Svane, quien por su parte había dejado en el camino a Gukesh D., ya saben, el Campeón Mundial de partidas clásicas, enfrentándose, el uzbeko como dijimos, con el peruano (representando a México) José Martínez Alcántara, que en la llave previa le ganó a Harikrishna, uno de los tantos ajedrecistas indios que generaban ilusión en la población local. Martínez Alcántara perdió la llave pero qué llave. Necesitaba tan sólo un empate en los tie-breaks pero en el juego definitivo decidió irse con todo al ataque, lamentablemente perdiendo el match y pasando a nuevos juegos, en los cuales se impuso, al fin y al cabo, Sindarov. Cómo culpar al peruano, es fácil decir que ok, que tiene que encontrar un empate seguro y listo, pero cuando tu oponente necesita sí o sí una victoria, buscar un empate "garantizado" puede conducir a pequeñas imprecisiones que, desde luego, el necesitado oponente va a aprovechar con todo su ser, por lo que el enfoque de Martínez no podía ser otro, es decir tenía que asegurar el paso con una victoria, por  desgracia no fue así. El rival de Sindarov lo definían el alemán Donchenko y el otro uzbeko, Yakubboev. Seremos cortos, ganó el uzbeko y una de las semifinales fue un choque de uzbekos, amigos por supuesto y casi compañeros de generación, se llevan cuatro años o algo así. A la final pasó el más joven, Jakhovir Sindarov, en una partida emocionalemnte dramática, ajedrecísticamente interesante y sólida, pero sin grandes aspavientos. Volvamos a los cuartos de final, entonces, en las otras llaves: Sam Shankland, el gringo, versus Andrey Esipenko, el joven ruso. Ya habíamos mencionado que Shankland había dejado en el camino a mi favorito Daniil Dubov. Esipenko por su parte dejó en el camino a su compatriota Aleksey Grebnev. Finalmente se impuso Esipenko en unos tie-breaks para los nervios. Tengo una teoría sobre una maldición: cuando Dubov le ganó a Praggnanandhaa dio una entrevista bien divertida pero algo, ejem, arrogante (aunque hay que conocer el sentido del humor de Dubov, puede hablar muy en serio pero a la vez en tono de broma, o hablar bromas en tono muy serio), y luego pierde con Shankland, quien también da una entrevista bien interesante, sin un dejo de arrogancia ni humor, de hecho una entrevista bien atormentada, Shankland diciendo que estaba exorcizando demonios personales en esta Copa, pero en fin luego pierde ante Esipenko, quien de todas formas da entrevistas relajadas mi hermano. Entonces Esipenko esperaba rival para la otra semi final, rival que tenía que salir entre el chino Wei Yi y el último indio en contienda, Arjun Erigaisi. Ganó Wei Yi y dejó a los indios con tragedia total: una Copa celebrada en casa que se queda sin representantes locales. Y vaya qué semifinal la que ofrecieron Wei Yi y Esipenko. Esipenko más sólido que el chino, pero el chino no carente de recursos para defender posiciones en desventaja. Lo peor llegó cuando Esipenko la pifió y regaló una torre justo en el juego definitivo, perdiendo la llave y perdiendo la posibilidad de llegar a la final y, de paso, de asegurarse de inmediato con su presencia en el Torneo de Candidatos. Porque eso es lo otro: los tres primeros lugares de esta Copa van al Torneo de Candidatos, en donde ocho ajedrecistas batallan para ser el único retador del Campeón Mundial. Entonces Wei Yi y el joven Sindarov al menos ya pueden estar tranquilos: se suman a los infaltables Fabiano Caruana, Anish Giri, al sorpresivo Matthias Blubaum y, aunque no es oficial (porque hay que esperar a fin de año), se da por hecho que nadie le arrebatará sus puestos al otro infaltable Hikaru Nakamura y, miren ustedes, un indio, Praggnanandhaa, que a pesar de no tener un gran segundo semestre en cuanto a resultados, sí los tuvo en el primero. Entonces la final entre Wei Yi y Sindarov, para mí, es menos interesante que la batalla por el tercer lugar y, más que el tercer lugar, el último cupo por el Torneo de Candidatos. Y eso se notó en los resultados: la primera partida, hoy, entre el chino y el uzbeko terminó en un empate sin que ninguno de los dos se quemara mucho las neuronas al parecer, aunque es cierto que al principio Sindarov quiso intentar algo, quizás, para descolocar a su rival, pero estos GM saben tanto de teoría que ya nada los sorprende. En cuanto a la partida entre Esipenko y Yakubboev, ahí se notó más la voluntad, porque el ruso, que no se dejó hundir anímicamente por la pifia del día anterior (y que a pesar de ello ha tenido un torneo fuerte, sólido, sin muchos aspavientos pero, como él dijo en una entrevista, apostando por un "simple chess" que quizás no sea vistoso pero que poquito a poco le va marcando ventajas que luego es capaz de convertir en victorias), ganó el primer juego teniendo las blancas. Veremos qué sucede mañana, quizás sea el último día de la Copa, quizás no. Si Esipenko empata con las negras, se queda con el tercer lugar y el cupo a los Candidatos. Y si Wei Yi gana con las blancas, se corona campeón y se lleva a casa toda la platita. Y si no, el campeón y/o tercer lugar se definirán en los tie-breaks, que son partidas rápidas y luego blitz, y ustedes dirán, ¿no que un torneo de partidas clásicas debe definirse en ese formato?, ¿cómo un campeón de clásicas puede considerarse tal ganando en las partidas blitz? Cosas de los torneos, supongo que sería muy complicado continuar con esas partidas que pueden extenderse por horas y horas, día tras día, hasta que haya una victoria. Pero claro, todo depende también de la voluntad de buscar más allá del empate. En fin, estemos atentos al día de mañana.

En cuanto al trabajo, pequeñas novedades. Nada muy destacable, por ejemplo la novata sigue en nómina, tiene un ángel de la guarda protegiendo su incompetente e inoperante trasero. Y sacar turnos con ella sigue siendo un martirio. Lo bueno es que con los actuales horarios sólo me toca un turno por semana con ella, lo malo es que hay que rotar horarios y ya que se viene diciembre, miedo me da la posibilidad de que me toque trabajar con la novata con la misma frecuencia con la que he trabajado con la bartender de verdad, con quien trabajo casi todos los días que toca trabajar. Así que hice algo que no sé si es feo o qué, pero cuando el jefe de salón nos dijo que tenía que hacer nuevos horarios, la bartender de verdad y yo le dijimos que por favor dejara todo igual, el jefe de salón se rio y dijo que bueno porque sabe que a nadie le gusta trabajar con la novata, comamierda novata malparida. Días después el jefe me dice sólo a mí que por desgracia tiene que cambiar el horario, que los de arriba así lo indican, y bueno nada que hacer, le dije que lo entendía y que era de hecho esperable, pues así funcionan las cosas en este rubro, la rotación es necesaria. Luego de un rato se me ocurrió: ¿y si yo me quedo con el horario de la novata? Porque la semana 1 ella trabaja lunes y jueves, pero sola, y sábado trabaja con uno y domingo con otra, libres martes jueves viernes. La semana 2 trabaja lunes sola, libra martes sábado y domingo, y el miércoles y viernes los trabaja con una y el jueves con el otro. Cambiando mi lugar con el de ella, no sólo tengo varios días para trabajar solo por mi cuenta, siendo 100% yo en esa barra, sino que sigo teniendo un sólo día a la semana con la novata. Lo paso bien con la bartender de verdad, me río harto, pero es cierto que también se la pasa mucho tiempo en el celular y eso afecta el trabajo, el ritmo. Ella no es tan rápida como se cree. Le va a tocar trabajar con la novata pero así quizás despierte, porque, modestia aparte, las dos se relajan demasiado conmigo porque yo hago casi todo. Y quizás así limen asperezas también, aunque no es que me interese mucho que se hagan amigas, sólo quiero trabajar por mi cuenta un rato. Y estando solo en la barra, quizás pueda portarme mal también. Quizás qué clase de cositas interesante sucedan cuando la gente me vea solito en la barra, ¿querrán hacerme compañía? También puede que me esté metiendo en un berenjenal; los lunes siempre son tranquilos, pero puede que uno de los jueves que me toca solo llegue harta gente, se pidan hartos milkshakes y sude la gota gorda, pero como digo, en este rubro hay que ponerle el pecho a las balas y así uno se va probando a sí mismo. Lo feo es que todo esto lo hice a espaldas de la bartender de verdad, básicamente la lancé a los leones para salvarme yo de tener que trabajar con la novata tantos días. Espero que no se entere ja, ja.

En cuanto a lo otro, sigue "en gestión". Apenas esté todo intelectual y legalmente protegido, lo anunciamos con bombos y platillos. Después de que hice ese trámite, online por supuesto, no me he vuelto a conectar al computador hasta ahora para comentarles esta película. Vuelvo a tener tiempo libre, a tener la cabeza libre de tantas letras y palabras. De hecho me puse a hacer ejercicio de nuevo, a comer más y también a nadar, vaya cosa ¿no? Igual es posible mantener la actividad física y además volver a escribir una vez que esta primera obra esté por fin a disposición del mundo, porque ideas no me faltan, pero ya hablaremos de ello, sólo queda esperar a que ese "en gestión" pase a, no lo sé, un "ya está listo compañero dele nomás que le vaya bien". Con respecto a la película de hoy, un día sin mucho que hacer me pregunté "¿podré ver esta película de casi tres horas sin interrupciones?", y como me sentía valiente me dije "pos inténtalo guachito rico", y, sorprendentemente, pude ver "Zodiac", de David Fincher, sin problema alguno, acostado en la cama de mi mamá con la bolita de algodón llamada Renato a mi lado, tranquilo de la vida. Por cierto, esta es tan sólo la tercera película de Fincher que comentamos por acá, a pesar de que hemos visto casi todo lo suyo. Sale más corto decir lo que no hemos visto, a saber: la de Benjamin Button, su aporte a la saga Alien, la del marciano disfrazado de humano que creó una red social y esa que hizo en blanco y negro para Netflix. Por cierto el otro año se nos viene uno de los proyectos más curiosos y extraños: la secuela de "Érase una vez en Hollywood", escrita por el marica de Tarantino y dirigida por este hombre, por Fincher. Me pregunto qué enfoque le dará a una historia escrita por el director más miedoso de la actualidad. Y hablando de proyectos futuros, ¿a alguien más NO LE INTERESA EN LO ABSOLUTO lo próximo de Nolan, su versión de "La Odisea"? Porque a mí como que ná que ná, si les soy honesto. Si llego a verla será más por curiosidad para ver qué tal se lucen todos los efectos prácticos y esas cosas, si dicen que hasta se creó grandes monstruos animatrónicos para las porciones fantásticas de dicha obra. Ya ni hablar de lo barcos, de las secuencias en el mar, las batallas, el famoso caballo de Troya... De que será un espectáculo, claro que lo será, pero... ¿una gran e interesante película? Mmmmm... ¿Qué me dicen al respecto?

sábado, 20 de diciembre de 2014

Gone Girl - 2014


Director: David Fincher

   La última de Fincher hasta ahora, siguiendo la senda del misterio que había dado tan buenos frutos en "The girl with the dragon tattoo". Pasó más tiempo del necesario para ver esta película, lamentablemente porque no gané un concurso para ir a su avant-premiere, aunque ahora que la vi ya no pienso que la espera sea motivo de lástima. Eso sí, la diferencia es notoria: en vez de la comodidad del cine veo "Gone girl" en la comodidad de mi habitación, con un poco de buena comida y sin las fanáticas de Ben Affleck detrás -la única que vi solo, absolutamente solo en el cine fue "I love you Philip Morris"-. Estaba bastante emocionado, y aunque "Gone girl" no es una mala película -mejor que el promedio, sin duda-, no es muy buena que digamos. No retribuye las expectativas iniciales... ni de lejos. Es normalita, entretenida, interesante, pero no una genialidad. Vayan con calma con ella...  y cuando digo con calma, hablo en serio. No se vayan a meter en problemas.

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