Director: Ernesto Díaz Espinoza
"Netflix no es más que una moda, una tormenta en una taza de té". "Lo que ha definido siempre una película es que se vea en un cine. Ni más ni menos". "Si yo dirigiera un festival de cine no las aceptaría porque no son películas". Así de rotundo se muestra Nolan con Netflix, y yo no puedo más que aplaudirlo. Claro, acá no somos fanáticos de él, pero sus películas son apreciadas lo justo como para pasar un buen rato, pero no se puede decir que el hombre no tiene una posición que ha defendido desde que comenzó a hacer películas. Me encantaría escuchar qué tiene que decir el deslenguado de Tarantino sobre Netflix, apuesto a que sus palos serían aún más lapidarios y sangrantes. Ahora bien, ni les encargo el aprieto en que puso Nolan a sus fanáticos, ciegos y obedientes seguidores del mainstream más domesticado y convencional, pues, ¿qué puede hacer alguien cuyos dioses, Nolan y Netflix, se ven enfrentados? Ver la trilogía de Batman de Nolan por Netflix era (y digo era porque los mercenarios anticine de Netflix están bajando sus películas... vaya sorpresa) la actividad epítome de la nueva y más analfabeta que nunca cultura de masas, y ahora que Nolan no hará nada para Netflix ¡el sueño se acabó!, y es que ¿cuántas veces se ha visto que la gente acepte feliz de la vida el desvergonzado monopolio de una gigantesca compañía? Y lo peor es que su contenido original ni siquiera es bueno, lo único que hace es sobarle la espalda a las masas, darles en el gusto para que se acomoden y acepten cualquier chatarra complaciente. Espero que la gente despierte y esta moda de mierda se acabe y quede bien muerta y olvidada. Bueno, y si eso no pasa entonces me voy a alguna casita en el campo a leer y ver películas que ciertamente no vas a encontrar en el catálogo de Netflix. Pero en fin, me he alargado lo suficiente sobre esto y ya parezco viejo cascarrabias gritándole al viento, porque esta clase de cosas entran por un oído y salen por el otro. Mejor hablemos de "Santiago Violenta", que no estaba precisamente en mis planes de atar cabos sueltos (nunca la tuve a mi disposición), pero ayer me enteré de que estaba disponible y como la venía deseando ver desde que se anunció, allá por el 2011 o 2012, claramente era una oportunidad que no iba a posponer.


