miércoles, 3 de diciembre de 2025

The Butterfly Effect - 2004

 

Dirección: Eric Bress & J. Mackye Gruber


Primero que todo, el ajedrez. ¿Vieron? Al final fue más entretenida la lucha por el tercer lugar, más intensa, más real incluso, Esipenko le ganó al uzbeko en las dos partidas clásicas, "simple chess" pero sólido, muy sólido, y con eso garantizado el pasaje para Chipre, en donde se celebrará el Torneo de candidatos, en abril creo. En cuanto a la final, las dos partidas clásicas terminaron en empate, se veía venir, incluso la segunda partida fue tan aburrida, tan deliberadamente empatada que ambos finalistas, Wei Yi y Sindarov, terminaron con más tiempo del que comenzaron, y bueno, la apuesta obviamente funcionó para uno, para el joven Sindarov, que venció al chino, si mal no recuerdo, en la última de las partidas rápidas, alcanzando la gloria a tan corta edad, vaya torneo se mandó el chico, propinándole, de paso, la única derrota a Wei Yi, que entre empates y victorias había llegado invicto al enfrentamiento decisivo. Sindarov, por su parte, perdió contra el peruano Martínez Alcántara, no sé si en con otros rivales, pero de que se fue sobreponiendo a los obstáculos, así lo hizo. Al contrario de lo que dicen muchos, pienso que el Torneo de candidatos será sumamente entretenido y, creo yo, ofrecerá muchas sorpresas. En ese torneo, naturalmente, no se puede jugar al empate, serán catorce juegos clásicos, sin nada de tie-breaks ni cosas así, catorce juego clásicos, todos contra todos, el que consiga más puntos será el retador de Gukesh D. Claro que si te vas con todo por la victoria tan sólo una pequeña inexactitud puede costarte la derrota, pero nadie ha alcanzado el primer lugar a puros empates, ¿cierto? Tampoco es que puedan irse a la segura con los rivales "menos fuertes", porque si algo demostró la Copa recién terminada es que esos rivales con menor ranking pueden sorprender a la élite ajedrecística, a los Super GM, que tan intocables no son.

La otra noche en la micro de vuelta a casa vi a una tipa leyendo Poeta chileno, la genial novela de Zambra, con audífonos puestos y de pie, no sé qué tanto habrá leído porque se bajó rapidito y ¿se puede leer bien en una micro, de pie, moviéndose de un lado a otro? Hoy mismo, volviendo de la piscina en una micro llena porque se demoró media hora en aparecer y cuando apareció había una fila inmensa para entrar (qué civilizados somos los santiaguinos a veces), justo atrás mío en la fila había una tipa leyendo un libro, luego al subirnos a la micro ella se sentó delante mío y pude notar que era un libro de Stieg Larsson y que lo estaba leyendo en inglés, y que de hecho estaba en las páginas finales. También llevaba audífonos, pero como iba sentada no se movía mucho, de hecho la micro iba muy lento, como si le pagaran por la cantidad de semáforos en rojo que se comiera. ¿Irían las dos escuchando música? ¿O alguna cosa que funcionara como ruido blanco, como barrera sónica? Yo por ejemplo cuando leía hacía eso, ya sea con audífonos o con los parlantes del celular a un volumen moderado, ponía a veces sonido de lluvia, a veces una canción del soundtrack del videojuego Catherine, esta canción en concreto, que me ayudaba con dos cosas: funcionaba como barrera hasta cierto punto porque si había ruido, el sonido del tema capturaba la atención de mis oídos, difuminando el resto del exterior, además también me ayudaba a concentrarme porque a veces, antes, cuando leía sin sonido alguno, de repente llegaban esas malditas canciones pegajosas que se repiten una y otra vez en la mente y no te dejan hacer nada, pues bien, a mí no me soltaban, no me dejaban leer, me desesperaban. Entonces esa canción me ayudaba con ambos aspectos. Me gusta ver a mujeres leyendo en los transportes públicos.

¡Trabajo! ¡Vaya semana más tumultuosa, viejo! Primero que todo, mis inscripciones para proteger intelectualmente mis cuentos, ingresadas el 17-11, a fecha de hoy siguen "en gestión". Quizás estén listas para navidad, será un regalito (no gratis) para todos nosotros, mis cuentos llegando al mundo junto al niño Jesús, junto al niño dios. Pero volvamos al trabajo. El lunes les conté mis planes del horario, etc. etc. etc., ya lo recuerdan. El martes todo normal, un día ok de trabajo con la bartender de verdad. El miércoles todo ok, día libre, ir a nadar, hacer pesas, todo eso. El jueves todo normal, día de trabajo con la novata, pero fue un día tranquilo así que como nadie la apuró la novata anduvo de buen humor, y como era la previa del Black Friday algunos negocios ya tenían descuentos así que eso hicimos, cada uno viendo compras por su cuenta. El jefe me contó que el día anterior, turno que trabajaron las dos juntas, hubo nuevos conflictos y peleas entre ellas, qué novedad. Y de paso se confirmó el nuevo horario, yo trabajaré solo casi todos los días, pero no es todo perfecto, porque en la semana que yo quería trabajar dos días con la bartender y uno con la novata quedó al revés, es decir trabajaré dos días con la novata y sólo uno con la bartender de verdad. No todo es perfecto, me digo. Bueno sigamos. El viernes día libre, piscina, pesas, todo eso. ¿Mencioné que uno de los días anteriores, creo que la noche del miércoles para el jueves, había soñado con la bartender de verdad, un sueño bien extraño, bien raro, bien inquietante, en el que me pedía ayuda y todo el mundo era un escenario medio apocalíptico? El jueves la bartender me escribe y me pide veinte lucas, yo se las presto porque tengo y no hay drama, pero pensé "mierda, no es buena señal eso". Así que volvemos al viernes, día librepiscinapesastodoeso, y la bartender me escribe en la tardecita que tirará licencia para el viernes y el sábado, es decir ausencia ambos días, no les diré el porqué porque es serio y personal, pero fue algo grave, yo le di mi apoyo, que buscara ayuda, ya saben. Quedo nervioso, obviamente, no es la primera ausencia de ella. Llega el sábado, me tocaba turno con la bartender, me hago a la idea de que estaré solo. Me cuentan del día anterior, el viernes con la novata sola, sufriendo la pobrecita por culpa de "la irresponsable". Hice un par de preguntas a gente más confiable, resulta que el viernes no salieron tantos milkshakes, que no estuvo taaaaaaan bueno, que la novata se apanó con unos cafés porque a la pobre inútil se le olvidó mantener encendida la máquina, entonces el café quedó frío, quedó hecho un asco, comenzaron a devolverle los cafés, tenía que hacerlos de nuevo, ay los nervios ay qué hago, como no escucha ni una mierda echaba cincuenta kilos de café al filtro y por lo tanto le quedaba demasiado fuerte, de vuelta de nuevo, y entre medio, claro, salen otras cosas y ay la pobrecita que sufre su propia mediocridad, ahí se metieron a ayudarle la sub-jefa, una señora igual de desordenada que la novata, en fin el caos. En otras palabras la cosa no habría sido tan terrible si hubiera habido un profesional en la barra, un profesional de verdad. Quizás no sea lo ideal pero un profesional es capaz de sacar el turno solo. Yo fui capaz de hacerlo el sábado, solo, sin que la barra se convirtiera en un escenario de guerra. Mi cotización en la bolsa subió bastante al parecer ese día. Domingo: esta vez solo, pero por horario. Otro día sacado con calma y profesionalismo, no tan intenso ni movidito como el día anterior, pero de nuevo, subiendo en la bolsa. Lunes, primero de diciembre, es decir nuevo horario, es decir ya no tengo ningún lunes libre, lunes aburrido, lunes muertos, lunes los peores días del rubro, lunes en donde no puedo escribir por acá por obvias razones. Como es un nuevo mes, me propuse variar un par de cosas: ahora llevaré mi parlante y pondré música en los días que me toque solo, y también me pongo una pulsera que me regaló una tipa que a mí no me gustaba mucho aunque yo sí a ella, fue la única de todas con las que salí que me regaló algo, me regaló una pulsera con todo su corazón, el otro día ordenando mi pieza la encontré y pensé "bueno, quizás algo de buenas vibras tendrá la pulserita, quizás algo de energías amorosas, qué sé yo", así que usaré la pulsera para ir a trabajar. Por cierto, de sábado a lunes muchos nervios por la situación de mi compañera, de la bartender de verdad. La incertidumbre, ¿la echarán? En teoría no, despedir a alguien por licencias médicas no se hace, pero igual se hace en varios lados. Podrán pensar que la licencia fue por andar de carrete, en el trabajo muchos lo dieron por hecho, pero no se puede despedir a alguien por licencias. El martes. Tengo libre junto con el miércoles (mañana jueves me toca solo, el viernes libre, sábado con la bartender por fin nos veremos, domingo con la novata maldita sea). La bartender vuelve, está mejor, está sanando de lo que le ocurrió, está con un cambio de vida en cierta forma, me escribe como a medio día que la novata no fue ja, ja. Qué irónica la situación, ¿no? Mejor para ella, mejor sola que mal acompañada. Hoy miércoles, la novata fue, pero se ausenta del turno cuatro horas, ¿qué demonios le pasa? Bueno mejor para la bartender, mejor sola que mal acompañada. Y yo por supuesto piscina, pesas, bici, comida. Volví al Sportlife, me sentí como en casa, fue como volver a casa me gusta esa piscina. Los días anteriores estaba yendo a la piscina de una universidad que queda cerca de mi casa. De hecho me demoro nueve minutos desde mi reja hasta la recepción de la piscina, pero hay algo en el ambiente que no me gusta, que me rechaza y yo rechazo. Prefiero la del Sportlife aunque tenga que gastar pasaje de ida y de vuelta en el metro y micro, aunque de ida me demore cuarenta minutos y de vuelta me haya demorado hora y media (mi error por preferir usar una micro, para la otra quizás use solo el metro), en esa piscina me siento a gusto, me siento más yo. Y ya veremos qué mierda ocurre los próximos días con la novata y la bartender. Soy optimista con respecto a la segunda, en cuanto a la primera, parece que no está ni ahí, quizás la echen, quizás nos traigan a otro/otra profesional de nuestro nivel que no pierda el control cuando le toque enfrentar un turno por su cuenta. Ya les contaré.

"El efecto mariposa". A veces pienso en esta película. Estuve pensando harto en esta película porque vino Oasis hace poco y estuve pensando en algunas canciones de Oasis que me gustan y estuve pensando y escuchando "Stop Crying Your Heart Out" que suena al final de esta película y un día libre me la encontré creo que en HBO MAX y me dije "bueno veámosla qué tanto". Y ahora de esta película les hablaré. Una película que, les aviso, me gusta. Me gusta, a pesar de todas las cosas, digamos, deficientes que tiene.


lunes, 22 de septiembre de 2025

Layer Cake - 2004

 

Director: Matthew Vaughn

En realidad la opera prima del irregular y sobrevalorado (aunque creo que ya nadie lo valora) Matthew Vauhgn es la excusa para venir a contarles algunas cosas, más o menos como lo hacía hace unos cuantos años. ¿Recuerdan cuando este blog se convirtió en una especie de diario de vida y yo les hablaba, por ejemplo, de mis cursos de bartenders y todo eso? Hace casi cuatro años que encontré mi primer trabajo de bartender y yo vine acá a contarles todo emocionado lo que quería hacer con el dinero que ganara y todo eso, ¿se acuerdan? Qué liiiiiiiiindo... Al final no me compré una cámara fotográfica análoga, entre otras cosas, pero disfruté de mi dinero, aunque una vida asalariada es demasiado precio a pagar.

En fin, creo que fue en mayo del año pasado que reviví el otro blog que tenía, Calamari Attitude, en donde me puse a hablar de los libros que iba leyendo, básicamente porque quedé con mucho tiempo libre al haber renunciado al trabajo que tenía, el mismo en el que llevaba desde que se los conté, producto de una profunda crisis existencial y desgaste físico. Tenía ahorros y así aguanté bastante tiempo hasta que el dinero comenzó a menguar y me puse a buscar trabajo. Quizás notaron que dejé de subir entradas en ese blog también. No fue, en esencia, por falta de tiempo. ¿Saben qué me pasó? Algo extraño: cuando leía, en vez de concentrarme en la lectura, de dejarme llevar por el libro en cuestión, mi mente me distraía con ¡reseñas! de lo que estaba leyendo, con frases que explicaban mi entusiasmo o mi frialdad para con el libro, y no sé, no me gustaba nada eso. Uno tiene que dejarse llevar, dejarse atrapar, qué es eso de andar pensando en frases y esas cosas. Así que dejé de escribir mis impresiones y, ¿saben qué?, de inmediato me sentí más libre, más tranquilo, más enfocado en la lectura. Por una parte era una lástima porque ya me conocen, si siguen acá leyendo esto deben conocerme un poco, entonces deben saber que a mí de verdad me gusta compartir lo que leo y veo, es parte esencial de todo esto de los blogs, compartir, descubrirle a alguien más alguna obra interesante así como tantos blogs me han descubierto a mí películas, directores, libros, etc., que yo no conocía y que ampliaron mis horizontes. Uno no puede saberlo todo, para eso nos tenemos, ¿no? Por ese lado me daba lata, pero por el otro, me sentía de lo más bien el no tener la presión de tener que explicarme sobre por qué me gustaba, o no, algo. Quizás en el futuro vuelva pero de manera distinta, menos "explicativa", quizás mostrar lo que leo y punto, decir unas pocas palabras, des-profesionalizarme de esto de escribir comentarios sobre tal o cual cosa. Es lo malo de una actividad que se hace mucho tiempo: uno tiende a encasillarse, a acomodarse, y perder ese impulso suicida, imperfecto, amateurista como diría Sampaoli (aún te banco Sampa), que te hizo en primer lugar arriesgarte y atreverte a hacer algo. Igual voy a subir, así sin corregir ni nada, las entradas que tenía escritas pero que no me molesté en subir en ese momento, para que vayan a ese blog a echarle un ojo si no lo han hecho, quizás descubran libros que les llamen la atención. Por ejemplo pueden leer lo que pienso, o mejor dicho lo que pensé en su momento sobre El hombre en el castillo, de Philip K. Dick.

Lo otro que pasó después es que, bueno, encontré trabajo y por lo tanto dejé de leer. Un 22 de agosto, así que queda justo que les hable de esto hoy, lunes 22 de septiembre. Un mes trabajando en un lugar que aún no tiene patente de alcohol. ¿Qué he estado haciendo? Sirviendo bebidas y juguitos como si fuera un simple empleado de local de comida rápida. Yo no soy nada elitista ni egocéntrico ni nada similar, pero viejo, no les mentiré: las primeras dos semanas fueron difíciles en el sentido de que mi orgullo de bartender de verdad se sentía mancillado por hacer un trabajo tan por debajo de mis talentos y habilidades. Había días tan pero tan malos, en términos de venta, que en dos o tres horas con suerte servía unos vasitos de bebida. Lo único distinto, que eleva un poco el empleo, es la preparación de milkshakes, pero acá también mi orgullo, no ya de bartender sino que de alguien que está en el rubro gastronómico, se veía ofendido: trabajan con marcas baratas y con un sistema tan pero tan mediocre... Por ejemplo, la gracia de los milkshakes es combinar la textura y consistencia del helado y de la leche fresca, ¿cierto? En el local que estoy, en cambio, para "ahorrar" tiempo tienen la mezcla previamente preparada y la guardan porcionadas en un congelador, y cuando se pide un milkshake sacan una bolsita porcionada, pierden tiempo ablandando la estúpida mezcla y luego la baten, ¿y cuál es la gracia? ¡Es leche congelada!, ¡la leche congelada se cristaliza, se escarcha, es casi como si se volviera agua! Yo trabajo mayormente a la minuta, con los ingredientes frescos, como bartender no me es nada difícil preparar todo así, en el momento, pero es que las personas que trabajaban en esa barra antes que yo, se nota, no eran bartenders. Poco a poco he ido imponiendo mi manera de trabajar, pero ha costado, ¡se resisten!, ¡de verdad piensan que es mejor trabajar con cosas congeladas que toman una eternidad en ablandar! Dios santo... No sé que habrá pasado pero de repente esa barra quedó casi vacía, sólo con una empleada, una colombiana que no tiene idea de gastronomía, que apenas lleva cinco meses en el país y que no sé cómo consiguió y mantuvo ese trabajo. Debió ser milagro, ella dice que es muy creyente y que le reza mucho al de arriba. Cuando llegué la barra era un asco, un chiquero. Aparte de ajustarme a las estúpidos mecanismos de trabajo tuve que ordenar y limpiar todo, la clase de cosas que encontré, uff, ¿y saben qué fue lo peor?, que éramos ella y yo nada más, cuando lo ideal es que el equipo sea de tres, es decir hubo que cubrir turnos y adivinen, estuve trece días, ¡¡13!! ¡el número de la mala suerte!, trabajando consecutivamente. Linda forma de volver al trabajo, ¿no creen? El décimo tercer día llegó compañera nueva, una bartender con experiencia como yo, un alivio, primer día y fue un agrado, un placer verla trabajar, trabajar con ella. Con los días ella me ha ido diciendo lo mismo, que le parece estúpida la manera en que se hacían las cosas, que prefiere trabajar conmigo que con la otra, en fin, cualquier profesional diría lo mismo, pero haber podido al fin desahogarme con alguien me quitó un gran peso de encima y a ella también luego de sus propios primeros días. ¿Y lo gracioso? Que trabajar esos trece días seguidos no me reventó. A pesar de todo, a pesar de mi ego mancillado por la ignorancia y falta de conocimientos de mis jefes (no hay jefe de barra, el jefe de salón o encargado de local es, en cierto modo, el encargado de la barra... y no tiene ni idea, de hecho en los días movidos al pobre lo veo estresado, me sorprende la poca templanza y calma de algunas personas de este local), el trabajo es fácil, un paseo, es papita. ¿Cuándo comenzaremos a vender alcohol? Ni puta idea. Me da lo mismo, tengo otros planes, pero de que ahora aguanto mejor ese trabajo, lo aguanto mejor. Curioso, que lo más difícil no haya sido el ritmo o la carga laboral, sino la moral. Yo, que en uno de los días más bestias del otro trabajo podía llegar a preparar 200 mojitos en un turno, 100 pisco sours, 150 spritz, infinidad de schops de cervezas, yo que tengo experiencia como barista, sé hacer arte latte, máquina expresso, algunos otros métodos como chemex y otros nombres de ciencia ficción, coctelería clásica y de autor, mise en place, ¡de todo!, y estoy preparando milkshakes y apretando botones que escupen coca cola en un vaso. Vaya cosa. Pero es un paseo. A pesar de mis dudas internas, por fuera demuestro pura calma, y cómo no, si me peino con los turnos de este local. Además la cocina se toma su tiempo así que no necesito apurarme tanto tampoco, pero es mejor no dormirse en los laureles así que igual me apuro porque así soy, qué le vamos a hacer. Antes había ido a una entrevista en un hotel con una barra tan linda y una propuesta de carta tan interesante, pero no me contrataron :( Bueno qué le vamos a hacer, este trabajo es como plata regalada, así me siento, sobre todo cuando estoy de pie, mirando culos y recordando tiempos en que no me faltaban minas, y quedo con las bolas hinchadas y doloridas, para eso me pagan, para recordar tiempos calientes. ¿Saben qué me ayudó a sobrevivir, a aguantar y no mandarlo todo a la mierda para buscarme un trabajo más acorde a mis habilidades, un trabajo para el que no estuviera tan escandalosamente sobrecualificado? Bukowski. Cartero, Factotum, Música de cañerías. He leído más libros suyos, de cuentos y de crónicas, pero no alcancé a comentarlos, pero esos tres primeros libros obraron maravillas en mi espíritu, cada uno a su manera. No dejaba de pensar, mientras pensaba "este no es mi lugar, debería trabajar en una barra de verdad" sobre todo en esos trece días de trabajo consecutivo, "aguanta Jimmy; Bukowki estuvo diez años destrozándose el cuerpo, la mente y el alma en una oficina de correos, comparado con eso, esto que vives no es nada, aguanta hombre aguanta". Y de verdad no es nada en comparación. Bueno, de Factotum quizás les hable la otra semana. Cada libro tuvo su influjo en mí, veo a Bukowski como una especie de alma gemela, no por sus costumbres alcohólicas sino que por su furia, su inconformismo, su desprecio por las leyes de la sociedad que de todos modos estuvo obligado a seguir, a obedecer. Gracias Bukowski, tu sufrimiento y tu miseria me abrió camino, me abrió los ojos. No se puede vivir dignamente trabajando para los patrones. No existe trabajo asalariado digno en mi opinión. Perdónenme, pero con los años prefiero ponerme más radical y no más benévolo y conciliador, al menos en lo que respecta a las ideas, porque en lo que respecta a la convivencia hay que ser buena onda y conciliador, promover el respeto y el entendimiento (a pesar de su falta de profesionalismo, de orden y de limpieza, no le he alzado la voz ni dicho nada pesado a mi compañerita colombiana, he sido un siete en conducta y vaya que me he mordido la lengua porque algunas de sus faltas a normas básicas de trabajo son, en fin, para qué sigo por este lado). No es un ataque personal, es contra el sistema: el sistema es denigrante, no existe trabajo digno, estamos obligados a danzar en las palmas de los poderosos, espero poder dejarles un buen zurullo y largarme bien a la mierda a vivir a mi modo con el fruto de mis propias ideas. De momento, acá estamos, en este local, preparando milkshakes, tratando de hacer entrar en razón a mucha gente incompetente, aunque al menos tengo una compañera que está de mi lado.

Esas son algunas de mis novedades, el otro lunes les cuento más, no sé qué mas contarles de momento, creo que cumplí con la orden del día: contar por qué dejé de comentar libros en el otro blog, qué he estado haciendo y qué es lo que se viene. ¿Qué se viene? El otro lunes les digo. De momento puedo adelantarles que ahora sí que sí me voy a comprar, pero más adelante, una PS5 para jugar el GTA 6, ese no me lo pierdo, no señor, ahora que tengo sueldo, y mal sueldo no es para un empleo de 40 horas semanales distribuidas en un sistema 4x3, tres días de descanso y cuatro de trabajo de 10am a 10pm con dos horas de colación, con propina semanal y algunas otras cositas agregadas. Un regalo, un paseo. Ah claro, ¿qué he hecho en mi tiempo libre? No volver a leer, precisamente. Para qué. A veces, eso sí, me voy a la tele de mi mamá y me pongo a ver películas que ya he visto porque ya me conocen, no veré nada nuevo si no puedo garantizarme un visionado tranquilo y silencioso, pero películas que ya he visto, que ya conozco, puedo soportar algo mejor cualquier ruido infernal. Creo que he roto esta regla un par de veces pero fueron días que podía ver películas en la madrugada, cuando todos dormían en días de semana y cuando más encima estaba lloviendo, así que más seguridad de tranquilidad. ¿Mi vida antes de volver a trabajar y, por lo tanto, retomar una rutina "normal"? Bueno, todo lo hacía para poder leer tranquilo: despertaba tipo 3-4 de la tarde, desayunaba yogur de mora, leía si se podía (y ya no tanto, ya saben, los vecinos, los perros...), esperaba matando el tiempo y escribiendo en el otro blog a que fueran las 21, cuando el barrio se entraba, y ahí me ponía a leer non-stop hasta las 4 o 5 de la mañana, poco antes de que mi mamá se despertara para ir a trabajar. ¿De qué me servía estar despierto durante el día? ¿Me comprenden? El caso es que la cosas son distintas ahora y en mis días libres, a veces, cuando no estoy ocupado y tengo la cabeza demasiado estancada, me distraigo con películas que me dan ganas de revisitar. Por ejemplo esta, "Layer Cake", opera prima de Matthew Vaughn, debut soñado de un director en el que se depositaron muchas esperanzas y que luego no tardó en desinflarse o en conformarse como director de blockbusters ligeramente mejor rodados que el resto, pero tampoco lo ensalcemos tanto. Vamos, sigan leyendo, hasta hay capturas, que las imágenes hablen por sí solas.


jueves, 19 de abril de 2018

Vera Drake - 2004


Director: Mike Leigh

Bueno al final hoy no pude ver la película monumental y grandiosa que quería ver, parece que los malditos perros del pasaje se confabulan en mi contra, malditos desgraciados, bastardos, malditos. Tendrá que ser para la otra semana, supongo; no creo que sea mucho pedir cuatro horas de tranquilidad. De Cannes siguen llegando noticias: lo nuevo de Nuri Bilge Ceylan (director cuya filmografía he visto entera, a excepción de su penúltima película ganadora de la Palma de Oro, aunque por acá no la he comentado en lo absoluto, a excepción de su opera prima) se suma a la competición oficial; por lo demás, miren ustedes, se exhibe, fuera de competencia, lo nuevo de Lars von Trier, y al final el Don Quijote de Terry Gilliam sí podrá mostrarse en el célebre festival, después de tanta maldición y cosa más. Por último, como ven, llegamos al final de esta tercera tanda de la retrospectiva dedicada al cine de Mike Leigh. Las cosas van viento en popa (¿?).

martes, 20 de marzo de 2018

Somersault - 2004


Directora: Cate Shortland

La semana pasada (o antepasada) vimos tres películas de Mélanie Laurent, a la espera de que aparezca "Plonger", la que estrenó el año pasado, y "Galveston", su neo-noir que exhibió en el South by Southwest (a propósito, qué lástima que poco y nada se haya dicho de su película, al menos en español; pero bueno, ahí estaba lo nuevo de Spielberg y el onanismo generalizado, y que esa película es lo mejor de su filmografía, del año y del milenio). Ahora haremos un ejercicio similar: ver las tres películas dirigidas por Cate Shortland, directora australiana cuyos trabajos se han estrenado a lo largo de catorce años. Sé que hay asuntos que debo terminar (ejem, westerns, ejem), pero todo a su tiempo, todo a su tiempo.

martes, 20 de febrero de 2018

L'intrus - 2004


Directora: Claire Denis

Ok, seguimos con la segunda tanda dedicada a la filmografía de Claire Denis, y la buena racha de los tres últimos días se ha acabado, amigas y amigos míos. Como no tengo mucho más que decir, iré con lo siguiente: Ryan Murphy deja el que había su cagadero personal, FX, cadena que con la salida de tamaño vendedor de humo quizás vuelva a la calidad de antaño (aunque lo dudo mucho), para sumarse a, adivinen... ¡Netflix! ¡La cadena más vende humo y mierdosa del mundo contrata a uno de los mayores estafadores del orbe!, ¡detengan las prensas! Acabo de leer que FX estrenará la primera serie de Alex Garland, así que tal vez recobre un poco la calidad perdida (aunque todavía tenga en parrilla estafas como "Fargo" y "Legion", sin mencionar esas antologías que Ryan Murphy defecó/eyaculó como si tuviera diarrea onanista), pero como dije, no voy a desperdiciar mis esperanzas en causas casi perdidas. Ya tengo suficiente con mis sueños para el futuro.

viernes, 28 de julio de 2017

Y las vacas vuelan - 2004


Director: Fernando Lavanderos

Se viene el SANFIC 2017 y se abrió la convocatoria para acreditaciones de prensa, y yo (me) pregunto: ¿debería intentarlo y postular por un pase de prensa, señalando como "prensa" a mi querido blog? Los beneficios serían: poder ver todas las putas películas que humanamente pueda ver; y poder asistir a otras actividades como conversatorios, conferencias de prensa y similares. Todo gratis, claro. Quizás haga el ridículo y los que deciden quién recibe la acreditación y quién no se rían de mí, pero quién sabe... ¿Debería...? En fin, "Y las vacas vuelan" es la opera prima de Fernando Lavanderos, penúltimo cabo suelto chileno que vamos a atar estos días.

martes, 25 de abril de 2017

5x2 - 2004


Director: Francois Ozon

Bueno, supongo que al final no trabajaré haciendo subtítulos. Que no se diga que no lo intenté, después de todo la paga era espectacular, no obstante tuve un 62% de aprobación en el test que había que hacer para medir mis facultades, claramente una medida insuficiente. Sin colocación alguna, supongo que ahora tendré que ganarme la lotería... si tuviera dinero para comprar boletos, je, je. Como ven, estoy perdido. Quizás deba hacerme peluquero o algo así, incluso abrir mi propia peluquería; un señor que vive cerca de mi casa, apodado El Patilla, instaló en el jardín delantero de su casa, antes de que yo naciera por cierto (el tipo es todo un clásico), una pequeña caseta en donde me imagino que se hace un buen dinero para vivir, además tampoco debe gastar tanto (quizás un poco de luz, pero con las ampolletas ecológicas y todo eso se ahorra bastante, ¿o no?). ¿Será demasiado tarde para ser futbolista? En fin, para qué imaginarse cosas que no ocurrirán jamás... Mejor hablemos de "5x2", penúltima parada de esta segunda etapa de la retrospectiva ozoniana enmarcada en esta insuficiente puesta al día de Cannes 2017.

sábado, 18 de marzo de 2017

Man on Fire - 2004


Director: Tony Scott

Nunca había visto "Man on Fire" pero siempre oía buenos comentarios sobre ella, ya sea de mis padres o de los compañeros del colegio que podían ver tele hasta tarde, usualmente el horario en el que daban todas las películas o series de las que hablaban al día siguiente. Como tengo en buena estima a Tony Scott, pensé "por qué no", y acá estamos con "Man on Fire", que luego tuvo un remake indio aunque no fue la primera película basada en la novela homónima, ya que a fines de los ochenta se hizo una cinta italiano-francesa protagonizada por Scott Glenn. Dudo que las vea, con la de Scott basta y sobra.

jueves, 28 de julio de 2016

Before Sunset - 2004


Director: Richard Linklater

Y bueno, la universidad vuelve, la oscuridad retorna, sus garras se abren, atrapando todo lo que aún conserva dignidad e ingenuidad, alimento de esa monstruosa masa informe que me deprime cada vez que me acerco a ella. Habiendo tantas cosas bellas en el mundo, estando tan cerca el estreno de "Suicide Squad", uno se deja atrapar por tan malévola institución (a propósito, recomiendo la banda Malevolent Creation). Sí, me veo invadido por el pesimismo, pero con suerte se me va a pasar una vez que la costumbre se siente a mi lado, y mientras tanto, qué mejor que ver películas que lo hacen a uno feliz. "Before Sunset" es la candidata ideal, ¿cómo resistirse a sus encantos?

sábado, 4 de junio de 2016

Collateral - 2004


Director: Michael Mann

Parece que este par de días he estado encadenando recuerdos, y ya que ayer estábamos con un taxista particularmente habilidoso para meterse en problemas, hoy haremos lo mismo, esta vez de la mano de Michael Mann y una de sus mejores películas. Me refiero a "Collateral", con Jamie Foxx (que en realidad se llama Eric Marlon Bishop) y Tom Cruise, película que vi por primera vez, si calculo bien, cuando tenía unos 12 o 13 años, y que he vuelto a ver cuantas veces me la encuentro en el cable, y vaya que la repiten en el cable. Y aunque me la he repetido un montón de veces, nunca deja de gustarme y fascinarme, y creo que nunca dejará de hacerlo. Pensé que ya era hora de comentarla en este blog, aprovechando que estamos visitando aquellas películas vistas mucho antes de que este aislado rincón fuera una tímida idea...

domingo, 14 de febrero de 2016

La sombra del caminante - 2004


Director: Ciro Guerra

  Una de las dos nominadas a mejor oscar por película de habla no inglesa es la colombiana "El abrazo de la serpiente", que por más tiempo del prudente pensé que trataba sobre un padre que luego de muchos, muchos años, volvía a la casa familiar para encontrarse con las típicas dificultades surgidas de la ausencia. Recién cuando vi el trailer de la película de Ciro Guerra me di cuenta de que confundí su argumento con el de "La tierra y la sombra", otra cinta colombiana que cosechó elogios en el Festival de Cannes del año pasado. Como la nominada todavía no está en mi poder, me dije que sería interesante buscar las dos películas previas de Guerra, "La sombra del caminante" y "Los viajes del tiempo", sorprendentemente fáciles de encontrar. Hoy comentaremos ambas, y mañana volveremos con John Ford, esperando que tanto la de Guerra como "Saul fia" toquen el timbre.

martes, 17 de noviembre de 2015

Les Revenants - 2004


Director: Robin Campillo

  La que, se supone, iba a ser la película que comentase ayer. Me sorprende que, mirando el hermoso opening de "Les Revenants" (la serie), no me haya percatado que la misma está basada en la película que ahora mismo les comento, opera prima de un director que apenas cuenta con otra película más en su filmografía. "Les Revenants" es una impecable película cuya mayor virtud es su atmósfera, su excelente ejecución formal, y desde luego, su talentoso director.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Riding giants - 2004


Director: Stacy Peralta

  En "Dogtown and Z-Boys" Peralta ya tocaba el tema del surf, pero como introducción al quid del documental, que era el skate. Salta a la vista que Peralta quedó con grandes ganas de dedicarle un documental completo al surf, que como decía en su anterior documental, era su primera pasión antes que el skate, y eso hace con "Riding giants", que, eso sí, se centra específicamente en el surf de grandes olas, esas que miden diez metros en los inicios de la práctica y treinta o cuarenta en tiempos actuales. Desde luego, tenemos entre manos un muy buen documental.

jueves, 4 de junio de 2015

Appurushîdo - 2004


Director: Shinji Aramaki

  Hace muchos años, cuando iba en el colegio y tenía la tierna edad de doce años, era un gran fanático de las series de animé, aunque sólo de las que daban en la tele, pues en ese entonces no tenía internet. Desde luego, también habían otros que compartían mi mismo interés, aunque con más medios para satisfacer sus deseos; entre ellos se encontraba un sujeto que compraba series y películas en sus dvd's originales -todo un lujo-, y de vez en cuando me prestaba una que otra serie o película -principalmente películas, pues las veía rápido y, por ende, volvían a sus manos casi inmediatamente-. Entre lo que vi gracias a él se encuentra una película del 2004 llamada "Appleseed", la cual en su momento no me gustó del todo por razones que ya no recuerdo, lo cual me dio la suficiente curiosidad para verla de nuevo y descubrir por qué. Y a decir verdad, pensé que ahora me iba a gustar, pero no hay caso: "Appleseed" me sigue no gustando, aunque ahora al menos tengo más y mejores argumentos con los que sustentar mi impresión final.

miércoles, 3 de junio de 2015

Ghost in the Shell 2: Innocence - 2004


Inosensu
Director: Mamoru Oshii

  Hace no muchos días comentaba "Ghost in the shell" con la clara intención de que la entrada siguiente fuera la secuela que Mamoru Oshii hizo nueve años después, "Innocence". Como es usual, algunos problemillas con los subtítulos me interrumpieron momentáneamente, pero ya estamos caminando por el buen camino. Sobre la película en sí debo decir que me ha gustado tanto como la primera por, primero, seguir aprovechando los elementos que hacían de aquélla una experiencia tan única, y segundo, por aplicar lo primero a través de otros prismas, además de sumar elementos propios, dando como resultado una experiencia nada repetitiva y con nuevos sentidos que aportar. En resumen: una genialidad. Así es, damas y caballeros: una genialidad.

jueves, 16 de abril de 2015

Kěkěxīlǐ - 2004


Director: Lu Chuan

  Y luego de la curiosa opera prima de Lu Chuan, claro, su segundo largometraje, mucho más serio y comedido: más cinematográfico, si se puede decir. De todas formas, y aunque sin duda es un importante paso para Chuan, en cuyo talento confío bastante -que conste-, no estamos ante una película 100% lograda. De nuevo, el tramo final es lo que acaba por no convencerme, por no dejarme satisfecho; como si Chuan se dejara vencer por un cambio de registro, no estético-narrativo sino del punto de vista, lo que a la larga afecta todo el conjunto: se nos dice algo durante el inicio y desarrollo, y al final, si bien no radicalmente distinto ni opuesto, se nos señala otra cosa. Con todo, esta película, también conocida con el subtítulo de Mountain Patrol, no se puede ni debe desdeñar en lo absoluto, pues contiene retazos de buen cine y el promisorio talento de Chuan que amenaza, positivamente, con explotar más temprano que tarde, y a lo grande...

lunes, 23 de marzo de 2015

Pusher II - 2004


Director: Nicolas Winding Refn

  Tengo una teoría, que curiosamente es cierta pero a la vez no tiene razón de ser... por culpa mía. Pero antes de la teoría, los antecedentes: En el año 1996 Nicolas Winding Refn debutaba en el cine con "Pusher", opera prima de gran éxito en su país, éxito que replicaría tres años después con "Bleeder". Tan bien le iba a Refn que decidió que su tercer largometraje iba a ser algo mucho más personal y arriesgado, y desde luego con costes de producción más elevados, pues se fue a otro país y contrató actores de bastante renombre. El resultado es "Fear X", una excelente película que, sin embargo, fue un fracaso económico monumental, tan grande que Refn se fue a la quiebra... Ahora, la teoría: "Pusher II" y "Pusher 3" no se hicieron por voluntad propia ni por el noble deseo de ampliar un universo y una historia -ni siquiera estaba en los planes originales de Refn-, sino para ganar dinero -aunque sea para algo nada cuestionable, que es salir de la quiebra-; y dado que "Pusher" había sido un éxito, pues qué mejor que llenarse de nuevo los bolsillos con algo aparentemente seguro. Y le fue bien: tanto la segunda como la tercera parte de esta trilogía fueron exitosas e hicieron que Refn se recuperara y, mejor aún, pusiera su nombre en el mapa. Y todo esto, según wikipedia, es cierto; no obstante, aunque sea verdad, esta teoría pierde sustento porque la elaboré para atacar y despreciar las dos continuaciones. ¿Por qué? Porque la primera vez que las vi no me gustaron nada de nada. Las odié, particularmente la de hoy; en cambio, en este segundo visionado, mi opinión ha cambiado por completo: "Pusher II" es una película incluso mejor que su primera parte. Refn, a pesar de las iniciales intenciones económicas propias de un mercenario, de todas formas logra una excelente película, llena de matices y dolor escondido. Me desdigo: "Pusher II" me ha encantado.

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