Director: Rainer Werner Fassbinder
Hoy estaba en el patio de mi casa escribiendo cosas para la universidad, cuando de repente me dan ganas de hacer pipí, y como andaba demasiado perezoso como para entrar a mi casa, ir al baño y todo lo demás, decidí regar un arbolito dado que tampoco había nadie más. El asunto es que en mi patio no hay arbolitos, pero sí un agujero en el que alguna vez estuvo insertado el pilar de una especie de cobertizo pobre y medio destartalado, así que pensé que sería buena decisión apuntar al agujero, de esa forma tampoco ensuciaba el piso. Lo interesante de toda esta cuestión es que después de orinar, del agujero comenzaron a salir un montón de hormigas, pero una cantidad tremenda que ni se imaginan. De repente medio que me asusté, y es que no dejaban de salir, cargando comida y otros objetos, además de los cuerpos de las compañeras caídas (no creo que mi orina haya sido tan venenosa, pero en fin...), como si quisieran atacar a su involuntario agresor (recordé una vez que se comieron el cadáver de un pájaro bebé que cayó de su nido... no dejaron ni los huesos: borraron por completo su existencia). Hasta habían unas hormigas "gigantes", más o menos del triple del tamaño de las normales. Luego pasaron los minutos, la cosa se calmó, las hormigas volvieron a su hormiguero. Y en ese momento me asaltó un pensamiento: ¿qué pasaría si las hormigas se vuelven una especie en peligro de extinción? ¿Cómo reaccionaría el mundo? ¿Es tal escenario posible? Me puse a leer que hay algunos tipos de hormigas que efectivamente se encuentran en peligro de extinción, sólo que la hormiga como tal, no. En fin, sentí la necesidad de escribir al respecto, y si es por emparentar el suceso con el cine, que es de lo que acá hablamos (se supone), ¿recuerdan esa imagen de Buñuel en la que de una mano agujereada salen montones de hormigas? Sí, sí, puro caos...