Director: Roy Andersson
Hemos dado un gran salto temporal: desde "Lördagen den 5.10", el último mediometraje de Andersson comentado a la fecha, hasta "Nagonting har hänt" ("Something Happened"), pasaron muchos años. Pasaron muchas cosas. El año 1970 Roy Andersson estrena su opera prima, su primer largometraje, "A Swedish Love Story", el cual es un éxito de crítica y público. Sin embargo, Andersson cae en una fuerte depresión al verse atormentado por deseos de innovar en su forma de hacer películas, en su miedo de repetir temas y estilos. Pasan cinco años y, en el '75, estrena "Giliap", que es un verdadero fracaso, vilipendiado por crítica y público. Decide, entonces, alejarse completamente del cine (desperdiciar cinco años de vida en una puta universidad de mierda provocan el mismo efecto, créanme) y dedicarse a los comerciales. Doce años después, una agencia gubernamental sueca lo contrata para dirigir un cortometraje informativo sobre el SIDA que sería mostrado en escuelas y en servicios de reclutamiento militar. A la agencia no le gustó ni el estilo de Andersson ni algunas de las cosas que sugería, así que lo despidieron, pero el realizador estaba tan metido en el proyecto que eventualmente lo terminó por su cuenta (acompañado de los siempre serviciales e imprescindibles anónimos). Luego haría otro cortometraje, aclamado en diversas proyecciones, razón por la cual su carrera cinematográfica se vería revitalizada tal como la conocemos. Supongo que "Giliap" fue un punto de inflexión, pues si la mirada de Andersson sigue siendo, esencialmente, la misma, su materialidad, su plástica, es radicalmente diferente y singular. Algunos dicen que "Giliap" es un término medio, pero eso lo sabremos cuando la veamos. Mientras tanto, mejor atenerse a lo que tenemos a mano, es decir, este corto. Por supuesto.