lunes, 21 de noviembre de 2016

Odds Against Tomorrow - 1959


Director: Robert Wise

¡Empezamos el lunes y el tercio final de noviembre con toda la maldita energía que se puede tener! Increíble, pero cierto. Puede que me queje, pero debo decir que me gusta el trabajo que estoy haciendo (lástima que todavía esté encadenado a la puta universidad), y ésta será, pienso yo, una semana satisfactoria al respecto. Y es que no ha podido comenzar mejor, ya les digo: primero, soñé que veía "T2: Trainspotting", lo cual me dejó algo perplejo porque se estrena el otro año, aunque si quieren saber qué pasa exactamente, malas noticias... no recuerdo mucho; segundo, he comenzado a leer Southern Bastards, un cómic magistralmente escrito por Jason Aaron y brutalmente dibujado por Jason Latour, y que demuestra en cada maldita página porqué es indudablemente merecedor del premio Eisner de este año... los cuatro primeros números me dejaron desconsolado, y los que siguen tampoco te dan mucho respiro que digamos; tercero, como pueden notar, estamos comentando "Odds Against Tomorrow". Gran inicio, qué quieren que les diga.


Podemos decir que tanto "Born to Kill" como "The House on Telegraph Hill" son dos ejercicios fílmicos centrados fundamentalmente en su dimensión formal y narrativa, estableciendo como motor del relato estrictamente el devenir argumental (aunque claramente no se dejan de lado los matices morales, pero sobre eso ya fui específico en sus respectivos posts), mientras que "The Set-Up" y "Odds Against Tomorrow" respiran a través de una dimensión profunda y eminentemente filosófica, existencial, intemporal. Son todos noir, pero estos dos últimos pretenden y desarrollan otra cosa muy distinta y de maneras muy distintas. En el presente caso, si reducimos la premisa a palabras simples, "Odds Against Tomorrow" trata sobre un policía retirado que arma equipo con un ex-preso racista y un negro con deudas para robar un banco. Un heist, y ya saben ustedes cómo me encantan los malditos heists. Pero "Odds..." va mucho más allá, por supuesto, sin descuidar en lo más mínimo el entramado argumental, esto es la planificación y la ejecución del plan, pasando por los preparativos previos y las consecuencias posteriores. El guión, co-escrito por Abraham Polonsky (puesto en la lista negra durante el Macarthismo), no sólo nos ofrece un noir con todas las de la ley, sino que también expresa con tremebunda fuerza una casi nihilista visión sobre el estado de las cosas en Estados Unidos, atendiendo tanto a la situación social como política, pero centrado, desde luego, en lo más bajo de lo bajo, ahí donde se mueven las ratas que apenas tienen para sobrevivir, ratas decepcionadas del sueño americano, abandonadas y despreciadas por él: los restos que, usualmente, no tienen la oportunidad de protagonizar historias aburguesadas. Gran labor la de Robert Wise, quien, al igual que con "The Set-Up", construye una atmósfera amarga y cargada de desaliento, también de lirismo, pero a la vez de ingenuidad y ciega esperanza... ciertamente, un maldito poema fílmico. En efecto, el relato de "Odds Against Tomorrow" no sigue paso por paso las pautas del género sino que deambula por un puñado de personajes abatidos y hastiados que caminan a través de una ciudad decadente y en ruinas; en otras palabras, la película explora las motivaciones de los personajes, los desnuda, expone por qué aceptan robar un banco y por qué hacen todo lo demás, por qué existen y por qué aguantan ese vivir a duras penas, por qué resisten, maldita sea. La película termina con una de las imágenes/metáforas más cruentas y potentes que he visto en el último tiempo: al final, nadie puede distinguir a una rata de otra mientras yacen en los escombros de su propia mierda... También puede ser un alegato contra el racismo, pero de seguro no desde una perspectiva muy optimista: el sistema nos odia a todos.
Tremendas y descarnadas (adjetivo que debo usar de nuevo, y es que este actor se dejaba la piel) interpretaciones de Robert Ryan y Harry Belafonte, a quienes ya hemos visto en este blog gracias a "The Set-Up" y "The World, the Flesh and the Devil", respectivamente. Actores capaces de transmitir la escondida desesperación de sus personajes, acorralados por una vida injusta y desafortunada, pero que desgraciadamente no justifican sus acciones: todos debemos pagar, de alguna u otra forma.
Como bien se dijo, una verdadera maravilla. "Odds Against Tomorrow", damas y caballeros.

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