martes, 16 de agosto de 2016

The Comfort of Strangers - 1990


Director: Paul Schrader

Qué gran título es el de esta película: "The comfort of strangers", sugerente e íntimo: imaginen las posibilidades que ofrece, tan amplias como inciertas, y estoy seguro que ya estarán apreciando y disfrutando lo que esta película tiene para dar. Por suerte hoy el día transcurrió sin interrupciones ni molestias de ningún tipo: pude ver de lo más tranquilo la que ahora les comento y "Light Sleeper", que les comentaré mañana. Un buen día, qué puedo decir. Efectivamente, un día para apreciar. Sí señor, todo marcha sobre ruedas de rubí.



Manteniendo las distancias pertinentes, "The comfort of strangers" me ha parecido tan inclasificable y fascinante como, por ejemplo, "The Adjuster", si bien cada una tiene el personal y único estilo propio de su director (por eso las distancias). Lo que digo es que el motor narrativo o el pilar fundamental del relato no es necesariamente el argumento (uno convencional, claro), pues no se necesita de una trama como tal para avanzar, explorar y profundizar en la psiquis de los tremendos personajes que se gasta esta película; Schrader se vale del espacio y el tiempo cinematográfico para adentrarse en el sinuoso conflicto que acecha a los protagonistas, para pasearse por sus rincones oscuros y escondidos, de seguro representados en esos paseos a través de callejones que conducen a destinos extraños e incluso fantasmagóricos. No quiero ser simple ni reduccionista y decir que "The comfort of strangers" trata sobre las relaciones de pareja y esas cosas, aunque esa sea la base, si bien la película es mucho más compleja de lo que muestra; tampoco quiero repetirme y volver con la cantinela de la naturaleza humana y su ambigüedad inherente. ¿Qué demonios puedo decir, entonces? Cosas sencillas, supongo: Natasha Richardson y Rupert Everett son una pareja de ingleses que están vacacionando en Venecia con la esperanza de revitalizar su relación, y cuya estadía se volverá interesante cuando se encuentren con Christopher Walken y Helen Mirren, veterana pareja de particulares gustos. La gracia es que el director mantiene en todo momento una densa y envolvente atmósfera de extrañeza, moviéndose con tanto cuidado como arrojo por los terrenos de un thriller psicológico así como de un drama pasional con esa energía suya que mezcla sabiamente un ritmo sereno con imágenes y pulsaciones intensas; porque, por sobre todo, "The comfort of strangers" se desarrolla a un nivel latente, a través de un potente caudal subyacente que espera el momento justo para liberarse, para penetrar en la imagen y cambiarlo todo. El tramo final es infartante, la tensión está manejada magistralmente gracias al brillante tratamiento de la imagen y de, desde luego, el impecable trabajo de los cuatro actores involucrados (francamente, no sé cuál me ha gustado más). Una película de miradas, de piel, de una tosca delicadeza y violenta elegancia... Realmente inclasificable, pero debido a ello inegablemente deliciosa y atractiva. De hecho, para cuando termina no es que tengamos las cosas muy claras, pero es que no necesitamos saberlo todo...

2 comentarios :

  1. Muy sugerente peli, sí señor. Me gusta cómo estás escribiendo y la capacidad de sintesis que has ido desarrollando. ;)

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    1. Muchas gracias por tus palabras, uno lo hace lo mejor que puede y con nobles intenciones. La verdad es que como el año pasado me puse a trabajar unos meses, y debido a la puta universidad, tenía que usar mi poco tiempo de manera bastante precisa, pues no iba a dejar de lado mi blog. Ahora ya ni sé cómo lograba escribir tanto en las entradas de antaño, jaja.

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Vamos, dime algo, así no me vuelvo loco...

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