domingo, 8 de noviembre de 2015

La Giovinezza - 2015


Director: Paolo Sorrentino

  Día domingo, previo a la tormentosa semana que se viene... o no. Ojalá se pase todo volando y luego pueda regalarme un sensitivo masaje. No será en un exclusivo, lujoso y aislado hotel europeo, pero si te libera las tensiones aunque sea por una hora, pues bienvenido. Hoy domingo, un día que se supone debe ser tranquilo y relajante, venimos a comentar la última película de Paolo Sorrentino, que ganó un oscar por la magistral "La Grande Bellezza", razón por la cual se esperaba con emoción "La Giovinezza". A todo esto, en este blog hemos comentado la filmografía entera del director italiano, lo cual es algo que orgullosamente nos diferencia de los bocones y los esnobs, y de lo que estoy seguro Sorrentino nos felicitaría.


  En un exclusivo, lujoso y aislado hotel europeo ubicado en los Alpes Suizos, dos veteranos grandes amigos (un ex director de orquesta interpretado por Michael Caine y un director de cine interpretado por Harvey Keitel) se dedican a pasar el verano (o las vacaciones), disfrutar la vida lo mejor que se pueda y reflexionar un poco sobre la misma, acompañados por un variopinto grupo de secundarios.


  Para evitar todo tipo de malentendidos y erróneas expectativas, vamos con lo obvio: "La Giovinezza" no es ni debe ser lo mismo o algo casi similar a "La Grande Bellezza". Suele pasar, más de lo aceptable, que luego de un gran éxito al director le exijan la misma cosa para su siguiente trabajo, y cuando la gente no ve tal cosa, pues pierden los estribos y sueltan un montón de estupideces. Pasó con Nicolas Winding Refn y el camino entre "Drive" y la genial "Only God Forgives", y esperemos que no le pase algo similar con la próxima "The Neon Demon". "La Giovinezza", al igual que "La Grande Bellezza", descontando sus cuantas positivas menciones, no ha hecho mucho ruido en su paso por festivales, y si ruido llega a hacer, quizás sea por premiaciones estadounidenses que centren más su atención en Caine y Keitel (que lo merecen, pero que no hablan muy bien del criterio de los jurados o votantes) por sobre la película como tal, que es mucho gracias a los dos actores pero que es más que ellos. Lo que sí es seguro es que estamos ante una película de Sorrentino, de ya reconocible y algo aturdidor sello, aunque uno más cercano a la parsimonia de "This must be the place", con ésta probablemente las películas más tranquilas del italiano (sobre todo en el despliegue estético); por lo tanto, nadie puede reclamar que "La Giovinezza" no lleva la impronta e identidad de su director. ¿Es lo mismo que "La Grande Bellezza"? Ya lo he dejado claro, pero vamos de nuevo: no. ¿De qué va "La Giovinezza"?, o mejor dicho, ¿qué nos cuenta, nos narra, nos expresa? En este punto considero que escribir cualquier "reflexión" mía sería tan inútil como banal, primero porque la cinta de Sorrentino no busca transmitir un único mensaje, fijo y estático, y segundo, porque por lo anterior tampoco puedo llegar a una cuña genérica que demuestre en unas cuantas palabras comunes mi aprecio por esta película y lo encantado que me ha dejado. Sí puedo escribir unas cuantas cosas vagas que probablemente suenen a lugar común incluso peor al que usan los críticos oficiales que le ponen cuatro (de cinco) estrellas a "Good Kill" o la película de Bob Esponja y que se enojan porque en vez de "Relatos Salvajes" la que gana en Cannes es "Winter Sleep" (ahí ya muestran la hilacha, aunque sea del año pasado... de hecho este año hicieron lo mismo). Entonces, ¿cuáles son esas frases? Veamos...: "La Giovinezza" habla de muchas cosas, para elogiar que se haga sin imágenes o enunciados tendenciosos y grandilocuentes, entre ellas del amor y la pasión, así a secas, por la vida misma (el acto de vivir, de disfrutar el momento) y el arte, y sobre todo de lo difícil y titánico que resulta llevar a cabo lo anterior. La atmósfera creada por Sorrentino y las apaciguadas pero desoladoras interpretaciones de Keitel y Caine (éste último muy distanciado de los acomodaticios y flojos trabajos hechos para Nolan y sus imitadores, es decir, gran rol) mezcla bella añoranza con terrible resignación, y de esa mezcla emerge un honesto sentimiento que probablemente se acerque a la idea de juventud del título, no tanto que ver con una etapa temporal de la vida como con un estado de la misma: ¿qué es ser viejo, qué es ser joven? Desde luego, el amplio mosaico de personajes van construyendo sutilmente esta posible lectura en la que vemos personas de todas las edades y personalidades, de toda clase de visiones ante la vida y maneras de enfrentarla y disfrutarla. Sorrentino habla de muchas cosas, eso sí, sin irse por las ramas o perder el hilo sustancial o conceptual o filosófico de fondo. Puede que no me crean, pero considero que "La Giovinezza" es una película minimalista (incluso en realización) que narra con fuerza a través de sus poderosas imágenes. Imposible resumirla y reducirla, sólo deben dejarse llevar y encantar por ella, y saber que no estarán ante "La Grande Bellezza", sino ante "La Giovinezza". En fin, espero no haberme vuelto genérico y pomposo para comentar... Totalmente recomendable, una verdadera belleza de film.

2 comentarios :

  1. Jimmy,

    Me encantan tus post. Hablas de películas que ni me suenan y las estoy apuntado para verlas. Mi lista va aumentando cada vez más, jajaja. Lo malo es que a veces no tengo de ver nada. Ya te diré si me ha gustado o no.

    Saludos!

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    Respuestas
    1. Es muy bonito descubrir y descubrir películas, buscar en internet autores y títulos me emociona bastante, aunque claro, así como es de bonito listar todas las pelis que podemos ver y ojalá disfrutar, resulta algo desalentador saber que a veces el tiempo no nos acompaña. ¡Supongo que estamos a merced de la suerte, jaja!
      Y gracias por tus palabras, me alegro que te gusten las entradas, así este blog adquiere algo más de sentido.
      A seguir descubriendo pelis se ha dicho.

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Vamos, dime algo, así no me vuelvo loco...

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